El exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, vuelve a acercarse a la posibilidad de abandonar la prisión, luego de haber sido exonerado de los delitos del fuero común que enfrentaba en la entidad.
Borge gobernó Quintana Roo entre 2011 y 2016. Tras concluir su mandato abandonó el país y fue detenido el 4 de junio de 2017 en el aeropuerto de Panamá, cuando pretendía viajar a Europa. Posteriormente fue extraditado a México el 4 de enero de 2018 y desde entonces permanecía recluido en el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial de Ayala, Morelos.
Su situación jurídica se dividía en dos frentes. En el ámbito estatal enfrentaba procesos relacionados con la empresa paraestatal VIP-Saesa, por presuntos contratos irregulares de servicios aéreos que habrían provocado un daño patrimonial superior a los 300 millones de pesos.
Sin embargo, el proceso federal continúa vigente. La Fiscalía General de la República lo acusa de operaciones con recursos de procedencia ilícita, derivadas del presunto remate de 22 predios pertenecientes a reservas territoriales del estado, vendidos presuntamente a familiares y prestanombres por debajo de su valor real, en una operación estimada en alrededor de 900 millones de pesos.
Además, en marzo de 2023 se le imputó el delito de delincuencia organizada, acusación que no estaba contemplada en los términos autorizados por Panamá durante su extradición y que implica prisión preventiva oficiosa.
Aunque Roberto Borge seguirá enfrentando las acusaciones federales, todo apunta a que habría logrado librar los procesos del fuero común, lo que podría abrirle la puerta para obtener una libertad limitada y bajo medidas de control judicial



